Mensajeros de la Paz Extremadura

  • Diario Digital | martes, 04 de octubre de 2022
  • Actualizado 13:59

Las personas mayores del Centro de Día de Lobón, concienciadas en igualdad y diversidad sexual y familiar

El proyecto “A mi edad, diversidad” que está llevando a cabo Mensajeros de la Paz Extremadura con la colaboración económica del Área de Igualdad, Juventud y Residencia Universitaria “Hernán Cortés” de la Diputación de Badajoz, llega las personas mayores del Centro de Día de Lobón

Las personas mayores del Centro de Día de Lobón, concienciadas en igualdad y diversidad sexual y familiar

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU, reafirmó el consenso universal sobre la vital importancia que revisten la igualdad de género y su contribución al logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. La entrada en vigor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en enero del 2016, ofrece una buena oportunidad para guiar la acción y políticas a nivel nacional e internacional.

Mensajeros de la Paz Extremadura, en todos sus centros y programas sociales contempla la igualdad de género de manera transversal y entiende que la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad sexual requieren de acciones concretas.

Con el desarrollo del proyecto “A mi edad diversidad”, se está consiguiendo promover espacios  donde se reflexione sobre la sexualidad de una manera global y positiva, explicando diversidades, adoptando tolerancia y dinamizando conversaciones que traten conceptos “tabú”, hasta ahora, entre mayores.

Este jueves, 17 de febrero se ha realizado una charla-coloquio sobre “Diversidad Sexual”, cuya finalidad ha sido abordar la temática de la diversidad sexual con personas mayores y a través del discurso reflexionar acerca de temas como: la orientación sexual, la discriminación, o la expresión “salir del armario” entre otros, con el fin de visibilizar una realidad llena de prejuicios entre personas de edad avanzada, y de la que pocas veces han hablado, bien por falta de información u otras circunstancias.

La discriminación de la que son objeto las personas mayores es sobre todo cultural y social. Estamos ante una sociedad cada vez más envejecida. Y por tanto con mayor número de personas gays, lesbianas y transexuales mayores.

La presunción universal de la heterosexualidad condiciona la vida de las personas del colectivo LGTBI aun más cuando se trata de personas sujetas a ciertos grados de dependencia y/o vulnerabilidad y que además han sufrido los efectos de una heterosexualidad obligatoria durante gran parte de sus vidas.

Cabe mencionar, el papel de los recursos destinados al campo de la vejez, como son las residencias y centros de día en los que suele haber una negación de la sexualidad de las y los usuarios.

En estas circunstancias, se hace complicada la convivencia por el miedo a la discriminación, al estigma, la burla, la humillación u otros tipos de maltrato que conducen hacia el aislamiento y afectan seriamente a la salud física y mental.

La mayor parte de las instituciones no están preparadas para asumir esta realidad: convivencia con demás personas, cargadas en su mayoría con su manera particular de ver la vida; y presencia de estereotipos y prejuicios en profesionales que les pueden llevar a ignorar necesidades de personas que silencian su sexualidad.

Por todo ello, se evidencia la necesidad de realizar acciones  como las que viene realizando la asociación del Padre Ángel.

Para Mensajeros de la Paz Extremadura, la sensibilización, la visibilidad y la pedagogía, se hacen indispensables para que las personas pertenecientes al colectivo LGBTQ+ (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales, Transgénero, queer, y todas las personas cuyas orientaciones sexuales e identidades de género no se corresponden con la norma dominante) alcancen una igualdad real en el trato y en los derechos a las personas heterosexuales.

La mañana comenzaba de buena manera, viendo la predisposición que mostraban los y las mayores del Centro de Día de Lobón a la actividad planteada “Diversidad Sexual”, ya una de las usuarias llegaba a la charla con una mascarilla con la bandera LGBTQ+. ¿Qué mejor manera de empezar? Con detalles como este quedaba claro que los y las mayores tienen mucho que decir, que compartir y que enseñar.

Durante el coloquio se desgranó, entre otros,  los términos: heterosexual, gay, lesbiana y transexual. Y las personas mayores, junto con la coordinadora de la actividad escucharon, hablaron y abrieron armarios.

Todas las y los participantes coincidían en que siempre han existido personas gais, lesbianas, trans,  pero en su juventud eran repudiados y repudiadas por sus familias, algunos incluso eran agredidos/as. Que incluso muchas personas tuvieron que marcharse del país porque el sufrimiento al que eran sometidas era insoportable.

Por suerte,  lo que la mayoría de las personas asistentes a la charla ven en la actualidad en sus entornos es algo bastante diferente, pues las familias respetan y apoyan que sus hijos e hijas amen a quien quieran.

Los y las participantes estaban de acuerdo que ahora es más sencillo, que vivimos en un tiempo de libertad, y que aunque todavía queda mucho por hacer, al menos las personas LGBTQ+ cuentan con leyes que les amparan y protegen.

Además se acercaron a realidades de personas LGBTQ+ extremeñas, como Elsa, niña trans de Arroyo de San Serván.

También se trató el tema de la diversidad familiar.

Afortunadamente, el modelo tradicional de familia se ha ido transformando en España en las últimas décadas a partir de la progresiva incorporación de las mujeres al mercado laboral, constituyendo uno de los cambios más importantes.

Y si en algo está de acuerdo este grupo de coloquio es, en que es una realidad aplastante que hay familias con dos mamás, con dos papás, una mamá sola, un solo papá, y muchos tipos más… Todas igual de válidas, y sobre todo,  igual de valiosas.

Todas y todos tienen clarísimo que lo único que hace familias es el amor, da igual la sangre, la procedencia o el parentesco. Ya que hay familias que no son de “sangre”, pero que se quieren, se cuidan  y se respetan más que las que sí lo son. 

Por fortuna,  se ha debatido ampliamente de estos temas, pero a raíz de un comentario de un participante, que muy certeramente decía que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombre, se aprovechó para entrar en materia y hablar sobre el feminismo, machismo, sexismo y sobre la importancia de la coeducación, para que niñas y niños crezcan en igualdad de oportunidades.

Todas las personas que participaron en la charla, así como la coordinadora de la actividad, coincidieron en que había sido una mañana impresionantemente fructífera y gratificante, donde todas y todos han demostrado un gran respeto por la diversidad  afectivo-sexual,  por la diversidad familiar y por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres.

Demostrando que:

 “El amor es amor siempre, y que el amor es lo único que hace familias”.

El próximo taller sobre igualdad ”Ideales en tiempos de antaño”, se llevará a cabo en  Torremayor, en la Residencia de mayores y centro de día La Alguijuela.