• Diario Digital | Martes, 11 de Diciembre de 2018
  • Actualizado 17:10

Gente normal

Me encanta ser “GENTE NORMAL”, me encanta ser humano y dar lo que pueda hacia los demás, pero esto no lo digo solo a nivel personal, es un nexo común que como si de un gen se tratase tenemos la gente que trabajamos y colaboramos en Mensajeros de la Paz Extremadura.

No somos locos, pero nos volvemos locos para buscar soluciones y aportar lo preciso en ayudar a todos los colectivos con los que trabajamos.

No somos raros, pero a veces vamos mas allá de lo que podemos ofrecer entregando todo nuestro esfuerzo.

No somos misioneros, pero tenemos clara cuál es nuestra misión hacia los demás.

No somos los mejores, pero cada día intentamos hacer lo mejor y con mayor calidad nuestro trabajo.

No somos un ejemplo a seguir, no lo necesitamos, tenemos claro lo que hacemos; pero sí es cierto que nos gustaría que cada día más y más personas, cada una desde sus parcelas, aportasen su granito de arena en hacer una sociedad mejor.

No imponemos ninguna ideología, sencillamente hay una ideología común en cada miembro de Mensajeros de La Paz Extremadura ante una necesidad a la que poder aportar algo de nosotros: “HACER  HACIENDO y NO DICIENDO”.

Pero si somos una cosa… GENTE NORMAL, que desde el cometido de cada uno de nosotros se esfuerza por aportar una mejor calidad de vida para aquellas personas que en su situación de dependencia lo precisen.

Liderazgo, objetivos de productividad y financieros, los mejores de nuestro sector, los número uno del mercado, el posicionamiento en listas económico-financieras, etcétera, etcétera, etcétera... son términos que en general vemos y vivimos en el día a día de esta sociedad consumista lo que hace ver, de una forma superficial, que todo el mundo forma parte de ello y vive envuelto en esos términos. Por eso a veces nos encontramos con gente que al conocer nuestro trabajo, nuestras personalidades, nuestra sonrisa, descubre que SOMOS GENTE NORMAL.