Mensajeros de la paz Extremadura

  • Diario Digital | viernes, 20 de septiembre de 2019
  • Actualizado 14:53

Las Abadías celebra con éxito una semana de Carnaval

El último día, el viernes día 1, los jovencísimos estudiantes desoyeron a la Patarrona y eligieron su disfraz sin atender sus órdenes. Corbatas, pajaritas, calcetines alegres de vivos colores o vistosos sombreros fueron los elementos que llenaron de alegría carnavalera la escuela infantil gestionada por Mensajeros de la Paz Extremadura en la capital autonómica. Disfruta del álbum de imágenes

Equipo de Las Abadías celebrando el Carnaval
Equipo de Las Abadías celebrando el Carnaval
Las Abadías celebra con éxito una semana de Carnaval

Las fiestas de Carnaval son tomadas muy en serio en la escuela de educación infantil Las Abadías, gestionada por Mensajeros de la Paz Extremadura en Mérida. A las órdenes de la Patarrona, niños y niñas fueron cambiando su disfraz a lo largo de la semana.

Pero… ¿Quién es la Patarrona que tanto manda? La Patarrona es una muñeca con cinco patas que con dulce voz canta una cancioncilla o lee un poema que esconde las instrucciones que deben seguir los niños y niñas para elegir en casa el disfraz.

La Patarrona era una brujita que prefería la risa al llanto y disfrutaba mucho más con las carcajadas y sonrisas de los niños que asustándoles. Cuando se enteró que iba a llegar el Carnaval y que podía disfrazarse y convertirse en otros personajes de cuento, salió disfrazada para poder celebrarlo y visitar a los niños que tanto disfrutan disfrazándose como ella.

La semana anterior a los Carnavales, Patarrona tuvo una divertida idea para que los niños la visitaran todos los días: Esa semana ella sería la jefa, escribiría una carta dirigida a los niños para explicarles cómo tenían que venir al cole al día siguiente, y si la saludaban con una poesía, les dejaría leer sus mensajes.

La Patarrona tiene una consigna en cada una de sus cinco patas: El lunes, la clave esté en el pelo, que hay que engalar con una flor, un sombrero o una gorra. El martes, la consigna baja hasta las piernas donde los niños deben lucir vistosos calcetines altos de colores que deben estar bien a la vista de todos.

La Patarrona es juguetona y de las piernas vuelve a subir a la cabeza. Para el miércoles su consigna es engalanar el cuello de los estudiantes, que pueden utilizar para ello una corbata, un lazo o un collar.

Y ya que estamos en la cabeza, antes del gran viernes de Carnaval, la Patarrona sugiere en sus consignas que todos los estudiantes traigan a Las Abadías, una peluca.

Tan bien se han portado los pequeñajos que la Patarrona deja libre su imaginación para la gran fiesta del viernes, en la que cada uno de ellos puede elegir libremente su disfraz.

Los mayores de Las Abadías, acompañados de familiares y del equipo profesional de su Escuela salieron hasta el cercano parque para alegrar con sus colores las calles de Mérida.