Mensajeros de la Paz Extremadura

  • Diario Digital | martes, 11 de agosto de 2020
  • Actualizado 18:07

Una excursión a la comarca de la Sierra de Francia

Mogarraz, La Alberca y Miranda del Castañar han sido el destino de los viajeros impenitentes del Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral. Un fin de semana que ha combinado el aire fresco de la montaña salmantina con el chocolate bien calentito en la vecina localidad de Pinofranqueado

Una excursión a la comarca de la Sierra de Francia

En Nuñomoral lo tienen claro: sólo eligen lo mejor y, además, repiten. A mediados de enero, antes de que llegaran los Reyes Magos al lejano oriente, residentes y educadores del Centro Residencial y Familiar hurdano ya habían retomado su calendario viajero. Su primer destino post-navideño ha sido la vecina Sierra de Francia, en la provincia de Salamanca, y tres de las joyas de su corona: Mogarraz, La Alberca y Miranda del Castañar.

Tras pasear por Mogarraz y tomar un cafecito reconstituyente, los siete residentes y dos educadores de Mensajeros de la Paz Extremadura continuaron viaje hasta La Alberca donde visitaron el hotel termal La Abadía de los Templarios y disfrutaron enormemente con los animales que pacen en su entorno, desde cabras y gallinas hasta caballos y burros. La piscina del señorial hotel así como también su decoración interior hicieron la delicias de los excursionistas. Ya en la plaza de la localidad, los tamborileros pusieron música tradicional a la hora del aperitivo antes de continuar viaje hasta Miranda del Castañar.

En Miranda del Castañar no quedó nada que escapara a la atenta mirada de los curiosos excursionistas, que recorrieron todos los rincones del tesoro mirandés y aún tuvieron tiempo para merendar disfrutando del sol de invierno.

Y si el sábado fue viajero el domingo fue goloso. Desde el Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral, un grupo de diez personas –siete residentes y dos educadores—se acercaron hasta la capital hurdana para disfrutar de un buen paseo a la orilla del río de Pinofranqueado. Un chocolatito caliente de media mañana y regreso al centro para disfrutar con todos sus compañeros de la comida dominical.