Mensajeros de la paz Extremadura

  • Diario Digital | Lunes, 20 de Mayo de 2019
  • Actualizado 07:33

El Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral se transforma en un bosque encantado

Cerca de 150 personas participan en la residencia de Mensajeros de la Paz Extremadura en una divertida jornada de convivencia concebida y diseñada para los usuarios del Centro Ocupacional de Moraleja y los residentes de Nuñomoral. Imaginación y esfuerzo a partes iguales. Busca en tu periódico la fantástica galería de imágenes

El Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral se transforma en un bosque encantado

Hadas y duendes, elfos y gnomos esperaban a sus invitados escondidos tras los grandes árboles y robustas lianas que, por arte de birlibirloque (y mucho esfuerzo), transformaron el Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral en un fantástico bosque encantado. Mientras los revoltosos monos se balanceaban en las lianas, las mariposas revoloteaban por los pasillos de la residencia y los loros repetían sus mensajes en clave.

El equipo profesional de la residencia para personas con discapacidad intelectual, gestionada por Mensajeros de la Paz Extremadura en la comarca de Las Hurdes, invitó a sus amigos de Moraleja a disfrutar de una gymkana llena de magia. Una treintena de usuarios del Centro Ocupacional de Moraleja acudieron a la llamada y no pudieron disimular su asombro ante la grandiosidad de la obra que habían creado para ellos en Nuñomoral. Desde Moraleja viajaron hasta Las Hurdes acompañando a los usuarios, la directora del centro ocupacional de la oenegé extremeña en la comarca de Sierra de Gata y cinco monitores. A la entrada del gran centro residencial, el equipo anfitrión esperaba a sus invitados caracterizados para la ocasión como mandan los cánones. Los invitados prepararon para toda la familia de Nuñomoral unas deliciosas flores de gominola tan hermosas que daba pena devorar.

La gymkana en el bosque encantado

Siete eran las pruebas que tenían que superar los participantes para lograr el tesoro mágico. Las pruebas habían sido concebidas en los espacios donde a diario se desarrollan los distintos talleres del Área Ocupacional de Nuñomoral y escondidas por sus amplísimas instalaciones.  Con cada prueba superada, se accedía a una pieza del puzle que recogía los acertijos con los que cada grupo obtendría el tesoro mágico.

La Reina del Bosque encantado, una preciosa mariposa, guardaba el tesoro muy celosamente hasta que cada grupo descifraba el significado de los acertijos, acercándose así al gran tesoro mágico.

Los participantes tuvieron que salvar el mayor número de huevos de los loritos amenazados utilizando para ello una cuchara y su boca y comer una manzana encantada sin utilizar en ningún momento sus manos. La puntería con el tirachinas fue la tercera prueba y, el gran momento creativo llegó con el cuarto reto, cuando los participantes tuvieron que recortar una flor y clavarla en un palito que hacía las veces de tallo. Los ajetreados participantes tuvieron que lanzar, en la penúltima prueba, bolas transformadas en ranas de una orilla a otra del río sin que ninguna cayera al agua.

Con el tesoro mágico al alcance de las manos, los usuarios de Moraleja y los residentes de Nuñomoral se enfrentaron a la última prueba de fuerza. Cada equipo tiraba con pasión de un extremo de la liana sabiendo que cerca de ellos esperaba con los brazos abiertos la reina del bosque para premiar su pericia en la gymkana.