Mensajeros de la Paz Extremadura

  • Diario Digital | miércoles, 28 de octubre de 2020
  • Actualizado 17:40

Las Carantoñas se celebran un año más en Acehúche con los viajeros de Nuñomoral

La cita con la Fiesta de Interés Turístico Nacional es una fecha fija en el calendario de excursiones culturales del Centro Residencial y Familiar hurdano. Ni el frío helador ni las temperaturas más extremas del estío pueden con las ganas de vivir, viajar  y disfrutar de los residentes de Mensajeros de la Paz Extremadura
Las Carantoñas se celebran un año más en Acehúche con los viajeros de Nuñomoral

Muchas son las fuentes que sostienen que para que una fiesta tradicional sea declarada de Interés Turístico Nacional debe reunir una serie de requisitos como son: la vistosidad, su antigüedad, la participación de los vecinos en su celebración y el número de viajeros que es capaz de convocar. Pero ninguna fuente señala la razón fundamental que hace que una fiesta sea tan importante a nivel nacional es la participación en ella de los residentes del Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral.

Parece que fue ayer cuando contábamos en este periódico la visita a Acehúche de los residentes del Centro Residencial y Familiar de Nuñomoral, gestionado por Mensajeros de la Paz Extremadura en la comarca de Las Hurdes. Pues ya ha pasado un año y los viajeros impenitentes de Nuñomoral han regresado las fiestas locales en honor a San Sebastián. Los excursionistas han regresado a esta localidad de la comarca de Alcántara para disfrutar de la espectacular fiesta de Las Carantoñas, declaradas el pasado año Fiesta de Interés Turístico Nacional.

El grupo participó en todos y cada uno de los pasos que otorgan tanta vistosidad a la fiesta. Formaron parte del recorrido que cubre San Sebastián en su procesión y disfrutaron con los cantos tradicionales y las flores arrojadas por la “regaoras”, ataviadas con el traje regional. Más de un susto se llevó alguno cuando los “tiraores” disparaban su escopeta para ahuyentar a las  carantoñas, siempre empeñadas en alcanzar con sus fieras fauces al santo.

Tras el picnic del mediodía y un cafecito reparador, los excursionistas se acercaron hasta el pabellón municipal para disfrutar también de los dulces típicos tradicionales acehucheños.