Mensajeros de la Paz Extremadura

  • Diario Digital | viernes, 14 de mayo de 2021
  • Actualizado 15:13

La vacuna devuelve las ganas de vivir

Rufino Juárez, usuario de la residencia de mayores que gestiona Mensajeros de la Paz en Peraleda de la Mata, redacta una carta explicando cómo de importante es la vacuna para él

La vacuna devuelve las ganas de vivir

Para muchos ancianos, el confinamiento, el tiempo sin poder ver a sus seres queridos, el miedo a contagiarse, los meses de esta dura batalla que llevamos contra el virus y el ser conocedores de que muchas personas de su edad han quedado en el camino sin poder despedirse de los suyos, ha desgastado enormemente su calidad de vida.

Sin embargo, la llegada de la vacuna les ha devuelto la ilusión, las ganas de luchar, la esperanza de vivir. Y así lo expresa Rufino, usuario de la Residencia de Mayores de Peraleda de la Mata, gestionada por Mensajeros de la Paz Extremadura, quien con cariño, se dirige a la directora del centro, para relatarle cómo se ha sentido todo este tiempo y todo lo que significa para él el hecho de haberse podido vacunar. Este escrito llegó a manos de Mercedes Murias, Presidenta de la asociación quien, emocionada tras la lectura, le llamó y mantuvieron una amena charla.

Esta es la carta de su puño y letra y la transcripción de la misma:

CARTA RUFINO

Belén: Este es el escrito que te dije que tenía para enseñarte de hace un mes donde detallo la triste vida de los últimos tiempos, incluida mi estancia de casi un año en esta residencia, sin añadir ni quitar nada, pero que no he querido cursar hasta que tú lo vieras y me aconsejaras sobre esta pesadilla que lleva dentro de mí desde hace ya muchos meses de confinamiento y que si tú o las autoridades que sean no lo remedian, no me queda la más mínima ilusión de vivir.

Creo que he demostrado tener mucha paciencia soportando este tremendo castigo, pero mi capacidad de aguante a mis 98 años, ya se resiente moral y físicamente, pues todo lo que deseo ya al final de mi vida es que me dejen vivir en paz y en gracia de Dios.

No me canso de repetir, una y mil veces, que nunca ha estado en mi pensamiento hacer daño a nadie, sólo pido ayuda y consejo por si al leerlo observas en mi relato que puedo ocasionar algún perjuicio, por favor dímelo que rectifique y si lo consideras oportuno, rómpelo.

Por último quiero que sepas, Belén, ¡Cuánto, cuánto te he agradecido el regalo de Reyes de esta mañana! Cuando con todo cariño has pronunciado la frase: “Venga, ponerse la vacuna y a los 21 días al campo” ¡Dios te oiga!

¡Me ha subido el ánimo y la alegría de vivir!

04-01-21