Mensajeros de la paz Extremadura

  • Diario Digital | Lunes, 20 de Mayo de 2019
  • Actualizado 06:49

Usuarios de Tierra de Barros visitan el parque de San José en Almendralejo

Dentro del programa de Envejecimiento Activo, el equipo profesional del Centro de Día Alzhéimer Tierra de Barros alterna en su programación las actividades cotidianas con citas excepcionales, de tal forma que las nuevas experiencias colaboren a renovar su actividad cerebral y mantener la mente activa.  Disfruta de nuestro álbum de fotos

Usuarios de Tierra de Barros visitan el parque de San José en Almendralejo

El parque de San José ha sido el destino de 22 usuarios del Centro de Día Alzhéimer Tierra de Barros, que Mensajeros de la Paz Extremadura gestiona en Almendralejo.

El viernes, 12 de abril, aprovechando las cálidas temperaturas de primavera, el equipo profesional del centro organizó una salida al parque ubicado en la calle Alfonso X, muy próximo al centro gestionado por la asociación extremeña. Esta proximidad permite a los profesionales ayudar a llegar a su destino a los usuarios a pesar de los distintos grados de autonomía que presentan.

El Centro de Día Alzhéimer Tierra de Barros desarrolla el programa de Envejecimiento Activo con el que persigue aumentar y mantener su actividad mental. Según declara a este diario María Ángeles Segura, coordinadora de Mensajeros de la Paz Extremadura en el centro de mayores almendralejense, “cuando hablamos de deterioro cognitivo, la rutina es buena para las personas de avanzada edad porque les aporta comodidad y seguridad”. No obstante, a las ventajas ineludibles que supone para nuestros mayores la cotidianeidad de sus días siempre es conveniente incorporar actividades novedosas que rompan su día a día. Estas actividades  “son buenos motivos, capaces de renovar y mantener viva su actividad cerebral, al tiempo que fomenta las relaciones con el mundo exterior”, declara a este diario la coordinadora.

Almendralejo cuenta con 22 parques municipales. El parque de San José fue creado en el año 2003 por el ayuntamiento como respuesta a una petición vecinal y su financiación corrió a cargo, fundamentalmente de fondos Aepsa.