Mensajeros de la Paz Extremadura

  • Diario Digital | sábado, 28 de marzo de 2020
  • Actualizado 13:28

Un Día del Padre peculiar

En situaciones difíciles nacen también escenas hermosas, plenas de cariño y capaces de llenar los ojos de lágrimas. Como la que el 19 de marzo se vivió en la residencia municipal de mayores Siete Villas, de Villasbuenas de Gata
Emilio Susaño recibe la visita de su hijo Javier
Emilio Susaño recibe la visita de su hijo Javier
Un Día del Padre peculiar

El coronavirus ha transformado el paisaje en todo el territorio nacional. Pueblos y ciudades han visto cómo se vaciaban sus calles y escuchan en silencio el sonido de sus vecinos confinados en sus hogares. Como confinados están también, con la restricción severa de las visitas, los mayores en sus respectivas residencias de ancianos.

El primer jueves de confinamiento quiso el calendario celebrar el Día del Padre. Los mayores que residen en los catorce centros públicos gestionados por Mensajeros de la Paz Extremadura recibieron un detalle para alegrar, en la medida de lo posible, un día marcado por la ausencia de las visitas.

En situaciones difíciles nacen también escenas hermosas, plenas de cariño y capaces de llenar los ojos de lágrimas. Como la que el 19 de marzo se vivió en la residencia municipal de mayores Siete Villas, de Villasbuenas de Gata. Javier Susaño se acercó hasta las inmediaciones del centro con un mensaje para Emilio, su padre. Tras el cristal, el nonagenario vecino panzúo pudo leer el mensaje de Javier: “Feliz Día del Padre. Te quiero, papá”.

Emilio y Remedios fueron uno de los matrimonios que primero disfrutaron en la residencia de Villasbuenas del sistema de videoconferencia instalado por Mensajeros de la Paz Extremadura en las residencias públicas bajo su gestión. El miércoles ambos pudieron charlar y tranquilizar a otro de sus hijos residente en Cáceres.